El movimiento hippie surgió como una manifestación contracultural estadounidense en la década de los años 60, que luego se expandió al mundo entero. Sus adeptos creían en esos primeros momentos en la anarquía no violenta, el pacifismo, la revolución sexual y la preocupación por el medio ambiente. Un movimiento opuesto al consumismo y que creía en una vida sin ataduras.

Durante años se asoció el movimiento a expresiones artísticas y musicales como el rock psicodélico, el groove y folk y el amor libre, el consumo recreativo de drogas como la marihuana, LSD y otros alucinógenos y las doctrinas religiosas orientales. También ciudades como Londres y Amsterdam se convirtieron en refugios en Europa del movimiento hippie. Incluso a la India y Nepal llegaron buscando el camino de la meditación.

El movimiento surgió en Estados Unidos como una corriente juvenil que se manifestaba en contra de la Guerra del Vietnam. Su estilo de vida ha perdurado en las generaciones posteriores, con los llamados neo-hippies, aunque siguen existiendo muchos reductos hippies en el mundo.

En los años 60 los hippies eligieron la isla de Ibiza procedentes de Europa y Estados desencantados de la situación mundial. Descubrieron una isla maravillosa ideal para ejercer sus convicciones. Aunque el resto de España seguía viviendo con el régimen de Franco, la llegada del turismo propició la llegada de más hippies a la isla.

En la isla encontraron el contacto con la naturaleza, unido a un buen clima. En esos años Ibiza era desconocida para muchos turistas y tenía muchos rincones inolvidables. En la película More de Barbet Schroeder podemos ver cómo una pareja vivía en la isla al estilo hippie en un mundo dominado por las drogas y la psicodelia.

La sociedad tradicional ibicenca se sorprendía ante la presencia de los hippies, pero convivieron con ellos de forma perfecta. Los hippies se instalaron en comunas en casas de campo del interior. Crearon numerosos mercadillos hippies que todavía siguen siendo un reclamo para el turismo.  A día de hoy, todavía podemos respirar la esencia hippie en el mercadillo de Punta Arabi, el más antigüo de la isla

Con el tiempo y la llegada del turismo, los hippies decrecieron, pero todavía hay comunidades en calas como Atlantis o Punta Galera, en caminos rurales de Ibiza y en los mercadillos. Una de las fiestas hippies es la de los tambores de Benirrás con un espectáculo magnífico de puesta de sol al son de estos instrumentos.

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