Esta es la historia de «Pepe», un ibicenco que quedo arruinado y la entrada prohibida al exitoso restaurante LA TAPERÍA, en los bajos de los multicines de Ibiza.

«Todo empezó cuando probé las croquetas de jamón ibérico» nos cuenta Pepe, con la mirada triste porque tiene el acceso prohibido al restaurante.

«Pepe ya no quería comer en casa» nos cuenta María, su mujer. «Al principio empezó pidiéndome cosas raras como el ceviche de salmón con mango o las lágrimas de pollo, luego ya no quería comer mas mis platos y se iba a comer fuera. Su familia no sabíamos nada de el. Era como una obsesión»

Según nos cuenta «Alex» el dueño del establecimiento «Le prohibimos la entrada porque se estaba gastando todo, incluso cuando ya no le quedaba nada quería empeñar su reloj a cambio de otra de nuestras deliciosas tapas»

Así que si vives en Ibiza ten cuidado porque La Tapería es adictivamente deliciosa.

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