La magia que tiene Ibiza va más allá de la confusión y vida nocturna, de sus discotecas y sus fiestas. Con este reportaje pretendemos acercaros un poco más a la otra cara de la moneda: los escondites de Ibiza. Si está entre vuestros planes una escapada a la mayor de las Pitiusas, apuntad unos planes más a vuestra agenda, aquí van un montón de lugares (muy mágicos) en los que tienes –mejor dicho, debes- perderte.

Es Vedra: siente la energía

Además de poseer vistas impresionantes, el islote de Es Vedrá es un lugar mágico por sus puestas de sol y misterioso por todas las teorías conspiparanoicas que traen cola. Además de las leyendas que existen sobre apariciones de ‘seres celestiales’ y ‘figuras místicas’ que continúan alimentando el secretismo de Es Vedrá, aún existe otra leyenda que todavía es más rara, morbosa y macabra: los ibicencos solían decir que el islote era imposible de escalar y quién se atreviera a desafiar su suerte y emprender esta aventura, sufriría terribles consecuencias. Consecuencias como un cambio de sexo inmediato. Apetecible. La leyenda perdió fuelle por completo cuando en los 50, una pareja conquistaron el islote. Y al parecer, nada de fantasmas. Nada se seres venidos de Omicron Persei 8. Dieron parte de unas lagartijas y unos matojos.

Sa Pedrera: el encanto hippie

Nuestra siguiente propuesta es Atlantis (o Sa Pedrera) un espigón sobre el mar por donde pasa el agua cristalina del Mediterráneo y que alberga numerosos altares y figuras talladas sobre su roca. Los hippies han hecho de Atlantis un lugar mágico y místico, donde podrás apreciar el arte más espiritual, todo plagado de budas, dioses y demás mitología hindú sobre sus antiguas paredes. ¡Nadie que vaya a Ibiza debería perdérselo! Lo especial que posee nuestro tercer destino es la tranquilidad absoluta que encontrarás en él.

Cala Llentia la brújula de ovnis

Cala Llentia es un lugar virgen, prácticamente olvidado por los turistas e incluso, hasta algunos dicen que por los propios ibicencos. El punto fuerte de esto es que hace de la cala el lugar idóneo para encontrar la soledad más incondicional. Pero, no se queda solamente en una playita sin más ni más, en sus alrededores descubrirás pequeñas muestras de arte –o no tan pequeñas- como las 13 columnas que están junto a la cala o también las famosas puertas grabadas de Cala Llentia.

Punta Galera la mejor puesta de sol de la isla

Punta Galera se ha consolidado como otra de las calas místicas y ‘bohemias’ de la isla. Su di- fícil acceso y sus construcciones rocosas que dificultan la entrada han hecho de ella un lugar tranquilo, solitario –en el buen sentido- donde se hace sencillo lo de perderse en uno mismo. Además, se trata de una de las calas preferidas de los hippies ibicencos ¡y cómo no serlo! Sus pues- tas de sol son una auténtica pasada, sus piedras talladas con formas intrincadas y su buda de las ofrendas… ¡increíble! Punta Galera es también un punto de encuentro para practicar el nudismo gracias a la pequeña afluencia de gente que hay, al mismo tiempo que sus aguas cristalinas son un aliciente estupendo para dejarse caer por allí.

Benirras el ritual de los tambores

Por último, la espiritualidad de manos de Benirrás acabará de contagiarte el misterio de Ibiza. No puedes acabar el viaje sin pasarte por la fiesta de tambores que celebran en su bahía. Tiene un encanto increíble: su playa, su arena, los pi- nos, las colinas…

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